Una nota de Tulum&Co
Cuídalo bien y te acompañará
toda la vida.
La mayoría de las joyas no cambian nunca. El cobre sí: respira, reacciona y envejece contigo. Y precisamente ahí está su encanto.
Una nota de Tulum&Co
toda la vida.
La mayoría de las joyas no cambian nunca. El cobre sí: respira, reacciona y envejece contigo. Y precisamente ahí está su encanto.
Con el tiempo, el cobre desarrolla lo que los artesanos llaman pátina: una capa rica y viva que se forma con el contacto con la piel, el sudor y el paso del tiempo. A muchas personas les encanta. Cuenta la historia de todos los lugares por los que ha pasado la pieza.
Otras prefieren el brillo original del cobre recién pulido. Es igual de válido. No hay una forma incorrecta de llevarlo: simplemente, a tu manera.
En cualquier caso, aquí tienes todo lo que necesitas para mantener tu pieza exactamente como te gusta.
«No queremos que tus piezas brillen siempre igual. Nos gusta verlas envejecer contigo. Una pátina significa que el cobre ha vivido algo. Significa que es tuyo.»
— Tulum&Co
Tres métodos. Totalmente naturales. Todo desde tu cocina.
01
El más rápido
El ácido cítrico disuelve la oxidación casi al instante.
02
Para oxidación intensa
La acidez hace el trabajo: no hace falta frotar.
03
El más delicado
Ideal para piezas con detalles o grabados.
Si tu pieza lleva piedra, limpia solo el metal y evita mojar la piedra con limón o vinagre.
El secreto
El roce diario con tu piel pule el metal poco a poco y lo mantiene con brillo. Una pieza guardada en un cajón sigue su propio proceso natural: guárdala bien (te contamos cómo más abajo) y estará lista para brillar de nuevo la próxima vez que la uses.
El cobre premia a quien lo lleva puesto.
Cloro y piscinas
Agua de mar
Jabones fuertes
Perfumes
Detergentes químicos
Limpiadores ultrasónicos
Blanqueador
Pasta dental
Ante la duda, quítatelo antes de nadar o de ponerte cualquier producto en la piel. Vuelve a ponértelo cuando termines.
Si notas una ligera marca verde en tu piel, es óxido de cobre: una reacción normal entre el cobre, el sudor y la química natural de tu piel.
Es algo propio del cobre. Las joyas bañadas dejan de marcar cuando el recubrimiento se desgasta; el cobre, en cambio, sigue reaccionando con tu piel. Es la señal de que el metal está en contacto contigo.
Se quita fácilmente con agua y jabón, y la mayoría de las personas deja de notarla en unas semanas. Para evitarla, mantén la pieza seca. Si notas picor o irritación, deja de usarla.
La pátina no tiene un solo color. Según a qué esté expuesta, el cobre puede oscurecerse de distintas maneras, y a veces pasa en cuestión de días, no de meses. Si tu pieza se ha vuelto gris oscura o casi negra, esto es lo que está ocurriendo.
El gris oscuro o el negro no es un defecto. Es una reacción más rápida que la oxidación normal, causada por el azufre: el azufre que hay de forma natural en el sudor, los perfumes, los desodorantes, algunas cremas e incluso, en ciertas zonas, en el aire o el agua (por ejemplo, cerca de aguas termales). El cobre reacciona con estos elementos más rápido que con el aire solo y forma una capa oscura en lugar del clásico tono marrón dorado.
Es el mismo principio que oscurece la plata: cuanto más azufre entra en contacto con ella, más rápido se oscurece. No depende tanto de la pieza como de con qué la tocas a diario.
Sudor
Perfume
Desodorante
Cremas y lociones
Aire o agua con azufre
La buena noticia es que se limpia como cualquier otro óxido. Cualquiera de los tres métodos de arriba (el de limón y sal es el más rápido) le devuelve su color cobrizo.
Si tu pieza se oscurece muy rápido después de limpiarla, o tienes cualquier duda sobre cómo está cambiando, escríbenos a infotulumandco@gmail.com. Pasa muy pocas veces, pero queremos revisarlo contigo.
Cuando te lo quites, importa cómo lo guardas. La humedad es el principal enemigo del brillo del cobre.
Cada pieza de nuestra colección está pensada para acompañarte a diario, del café de la mañana a la cena frente al mar.
Garantía de 30 días. Si no te convence, devuélvelo.